11 jul. 2012

Cómo elegir un buen vino


Lo primero y más importante es saber que no hay una regla estricta a la hora de elegir un tipo u otro de vino según la comida, aunque si es cierto que hay vinos que combinan mejor con unos alimentos que con otros. Pero, como dice el refrán, “Sobre gusto no hay nada escrito”.

Según la norma, para elegir un buen vino deberíamos tener en cuenta lo que vamos a comer, sabiendo que, las carnes combinan mejor con un buen vino tinto de crianza; los pescados y mariscos saben mejor con vino blanco y las pastas funcionan con un vino rosado.



Por otro lado, a la hora de elegir un vino es importante:
  • El precio: Aunque no es un indicador totalmente fiable, el precio si es un fiel orientador de la calidad del vino pues en la mayoría de las ocasiones cuanto mejor es el vino, más elevado es su precio.
  • La etiqueta: Es el principal consejero a la hora de elegir el vino. Es importante conocer el origen, el productor, la zona geográfica, el estilo de uva y el tipo elaboración. Esto nos dará muchas pistas sobre cómo es el vino. En los vinos españoles aquellos que cuentan con la Denominación de Origen Calificada (D.O.C) son sinónimos de gran calidad.
  • El año: También presente en la etiqueta es otro indicador de confianza. Hay que saber que los vinos jóvenes deben tener entre uno o dos años de antigüedad, pero no más, pues en ese caso significará que el vino lleva demasiado tiempo en la tienda.
  • El vino: Una vez abierta la botella la mejor forma de conocer la calidad del vino es el color, el aroma y el sabor. Si el vino tiene un color mate es mejor directamente no probarlo, pues significará que el vino no está en buenas condiciones. En caso del vino blanco, si no se encuentra en óptimas condiciones éste tendrá un color ámbar. A la hora de probarlo si el vino te sabe algo avinagrado significará que el vino está picado. 

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